miércoles, 9 de noviembre de 2016

LA VESTIMENTA DE LOS TARAHUMARAS


Es muy importante mencionar que los rarámuris pasan por periodos muy duros de frio y durante el invierno, las familias tarahumaras se mueven hacia lugares donde el clima tiene un curso menos helado. es por eso que se ven obligados a sustituir sus vestimentas a lo largo del año. 

  • Las mujeres tarahumaras usan una o varias faldas, de acuerdo al clima y se distinguen por que sueles ser muy largas. Visten una camisa corta, blanca o floreada. Ambas prendas son confeccionadas con telas estampadas en vivos colores con telas blancas. Las madres principalmente usan cobijas para cargar y transportar a sus bebes.

  • En cuanto a los hombres se visten con un taparrabo que llaman “tagora”. Acostumbran a emplear fajas o ceñidores para sujetar el taparrabo y actualmente la mayoría de los hombres usan camisas cuadradas.

  • Calzan sandalias de cuero y tanto mujeres como hombres.


Durante los meses de invierno, las bajas temperaturas de las montañas de la Sierra Tarahumara, obliga a los rarámuris a proteger de manera más pronunciada, por lo que su vestimenta habitual se complementa con una gruesa cobija.



Historia[editar]

Tarahumaras en Tuaripa (Chihuahua, 1892).
Artesanía tarahumara en Chihuahua.
Es posible que los antepasados de los indígenas tarahumaras provinieran de Asia (Mongolia), atravesando el estrecho de Bering, hace aproximadamente unos treinta mil años, pero los vestigios humanos más antiguos que se han encontrado en la sierra son las famosas puntas clovis (armas típicas de los cazadores de la megafauna del Pleistoceno) con una antigüedad de casi 15.000 años, lo que nos permite datar la presencia de los primeros pobladores de la Sierra Tarahumara.
La economía de los primeros grupos étnicos tarahumaras se basaba en la agricultura, la caza y la recolección. Cultivaban maízcalabazachile y algodón. Cada grupo tenía su dialecto de la lengua tarahumara y sus gobernantes, quienes se encargaban de proteger el territorio contra las etnias vecinas y garantizar el orden interno de la tribu.
Eran belicosos y politeístas. Creían en la vida después de la muerte y en la existencia de seres benévolos y malévolos. Entre los benévolos consideraban al sol, la luna, el médico, las serpientes y las piedras, que provocaban las lluvias y controlaban los animales que cazaban. Entre los malévolos estaban los señores del inframundo que causaban la muerte y los desastres naturales. Sus rituales comunales eran parte esencial de su cultura. Adoraban el sol y la luna, celebraban victorias bélicas, la caza de animales y la cosechaagrícola.
No fue hasta 1606 cuando los misioneros jesuitas tuvieron el primer contacto con los indígenas de la sierra. Según las referencias históricas de la época colonial, la conquista y la evangelización inició con los “chínipas”, muy relacionados con los guarijíos, etnia considerada como la más fiera de la región en esos tiempos. Cuando llegaron permanentemente los religiosos a su pueblo en 1632, su presencia provocó un levantamiento entre los pueblos indígenas, quienes estaban descontentos con la labor evangelizadora. Esta protesta la comandó el jefe “Combameai”. La primera revuelta terminó con la muerte de dos religiosos, lo que originó una fuerte represión por parte del gobierno de la Nueva España. Fue entonces cuando muchos guarijíos huyeron y se internaron en las barrancas de lo que hoy es el estado de Chihuahua.
Encima de eso, fue en los siglos XVII y XVIII cuando diversos grupos de agricultores y comerciantes novohispanos invadieron esta región despojando de gran parte de la tierra a los indígenas, intercambiándoselas por productos como jabón, sal, mantas y otras baratijas; algunos indígenas fueron obligados a trabajar con ellos como peones pagándoles muy poco. En cambio, otros emigraron hacia las partes más recónditas de la sierra para protegerse y evadir el trabajo forzado en haciendas y minas.
Es ahí en lo más abrupto de la sierra donde se asentaron las misiones jesuitas que, sin mucha controversia, muchas veces sirvieron de refugio a los abusos cometidos contra los indígenas. La expulsión de la orden de los confines del Imperio español significó un retorno de los tarahumaras a la vida seminómada que llevaban. Por otra parte este acontecimiento les dejó completamente aislados en los altos de la Sierra. Eso les ayudó a conservar su cultura y a desarrollar un singular sincretismo religioso que todavía existe y es único en México por su mezcla de catolicismo y chamanismo.
En el año de 1856, mediante la ley de la desamortización de los bienes eclesiásticos, los mestizos de la zona ocuparon las tierras pertenecientes a los pueblos de misión habitadas por tarahumaras, quienes se vieron obligados a abandonarlas. Pero no sería hasta 1876 que se rebelarían, cuando fueron obligados a partir de las pocas tierras que les quedaban, pero esta vez serían respaldados por el gobierno del estado que abogó por ellos. Se registraron otros dos levantamientos: uno en Agua Amarilla en 1895 y otro en Chinatú en 1898.2


PUEBLO INDEGENA DE E.U.A

Cheyennes

Cheyenne
Flag of Northern Cheyenne.svg
Bandera de los cheyenne
UbicaciónFlag of the United States.svg Estados Unidos
Población total18.204 (2006)
IdiomaIngléscheyenne
ReligiónCristianismo, otras
Etnias relacionadasarapajóalgonquinos
Asentamientos importantes
1.ºMontana
3.542 hab.
2.ºOklahoma 1
12.130 hab.
[editar datos en Wikidata]
Los cheyenes son una nación de nativos norteamericanos que habitan las Grandes Llanuras de los Estados Unidos. La nación Cheyenne está compuesta por dos tribus, los sotaeo'o [sin una traducción clara] y los tsitsistas. El nombre cheyene deriva de una palabra lengua siux que significa 'pequeño cree'.
Antes de ser internados en reservas, los cheyenne eran aliados de los arapajó y los lakota (sioux). La nación cheyenne comprendía diez grupos que se extendían por todas las grandes praderas, desde el sur de Colorado a las Black Hills en Dakota del Sur. Hacia mediados del siglo XVIII los grupos empezaron a separarse, algunos permanecieron cerca de las Black Hills, mientras que otras permanecieron cerca del río Platte en el centro de Colorado.
En la actualidad, los cheyenne del norte viven al sureste de Montana, en una reserva propia. Los cheyenne del sur, junto con los arapaho del sur, viven en el centro de Oklahoma. Su población total combinada es de unas 20.000 personas.

Idioma[editar]

Tanto los cheyenne de Montana, como los de Oklahoma, hablan el idioma cheyenne, con unas pocas diferencias en el vocabulario entre las dos comunidades. El idioma forma parte de la familia de lenguas algonquinas, y es uno de los pocos idiomas algonquinos de las praderas que desarrolló características tonales. Los idiomas más próximos al cheyenne son el arapaho y el ojibwa (chippewa).

Historia[editar]

El registro oficial conocido de los cheyenne data de mediados del siglo XVII, cuando un grupo cheyenne visitó Fort Crevecoeur, cerca de la actual Chicago. Durante los siglos XVII y XVIII, los cheyenne se mudaron de la región de los Grandes Lagos, a lo que hoy es Minnesota y Dakota del Norte, y establecieron aldeas. La principal de estas aldeas antiguas es la de Biesterfeldt (Biesterfeldt Village), en la parte del Este de Dakota del Norte a lo largo del río Cheyenne.
Los cheyenne también tuvieron contacto con las naciones vecinas MandanHidatsa y Arikara y adoptaron muchas de sus características culturales. En 1804la expedición de Lewis y Clark visitó una aldea cheyenne en Dakota del Norte.
La presión de la migración de las naciones lakota y ojibwa, forzaron a los cheyenne hacia el Oeste. Para mediados del siglo XIX, los Cheyenne habían abandonado en gran parte sus tradiciones sedentarias, agriculturales y cerámicas, y adoptaron la forma clásica nomádica de la cultura de los llanos. Los tipis reemplazaron a las viviendas de tierra, y la dieta cambió de pescado y productos agrícolas a carne de bisonte, vegetales y frutos silvestres. Durante este período, los cheyenne también se mudaron a WyomingColorado y Dakota del Sur.

LEYENDAS DE CHIAPAS


LA CARRETA DE SAN PASCUAL 

En la Ciudad de Tuxtla Gutiérrez, desde tiempos lejanos, los pobladores zoques han sostenido la creencia de que las personas que se enferman, mientras no escuchen a media noche el rechinido de una carreta, pueden estar seguras de que sanarán del todo y continuarán disfrutando de la vida; pero si por el contrario la carreta deja escuchar su rechinidos, el enfermo morirá a los pocos minutos o segundos. 

Se supone que el conductor de la carreta es el Santo conocido como Pascual y de aquí que la leyenda se denomine “ La Carreta de San Pascual”. 

En Tuxtla existe un templo ortodoxo dedicado a la veneración de San Pascual, pero se conoce como el templo de San Pascualito, de quien se cree que sus restos se encuentran en un ataúd, colocado atrás del altar y al que conduce una escalera doble, es decir, por un lado se sube y por otro se baja. Es un santo tan milagroso, que frente a su féretro se practican las conocidas “limpias” con aguardiente de caña y manojos de hojas de albahaca. 

San Pascual es el carretero; pese a la ilustre muestra de las letras suecas: Selma Lagerlof. Muchos años antes de que la insigne escritora creara su ya célebre “ Carretero de la Muerte “, y de que el cine francés le diera movimiento, los indígenas zoques tenían culto abierto al “ Carretero Divino ”. Ante el sortilegio mítico zoque, no sabríamos con quién estar de acuerdo; si con Andrew Lang que considera estas cosas como la expresión metafórica de ideas comunes a todas la razas, producto espontáneo e independiente de procesos idénticos del espíritu humano; o con Cosquin que considera que “ no hay razón para decir que los cuentos se han transmitido de un pueblo a otro y fueron llevados de un lugar a otro. Lo cierto es que entre la leyenda Sueca y la Zoque-Chiapaneca , existe un paralelismo de asombro. 

Pero es cierto que los enfermos zoques acuden a esta magica terapia, que cuentan con todos los medios más inverosímiles y deshumanizados para conquistar la salud perdida o quebrantada; cierto es tambien que creen en ella por sobre todas las formas de la ciencia moderna. ¡San Pascual quita el mal o da la muerte! 

BRAZO FUERTE 

En la comunidad ejidal denominada “El Jobo”, ubicada a escasos kilómetros de Tuxtla Gutierrez, capital del Estado, en donde viven aún algunos descendientes de los Zoques, se mantiene la siguiente creencia: 

Que cuando un campesino o cazador atrapa vivo al animal conocido como Oso Hormiguero, tambien llamado “ Brazo Fuerte “, automáticamente el animalito cruza los brazos frente a su pecho y con sus largas y afiladas pezuñas se hace un verdadero nudo, de tal manera que nadie puede desenlazar sus extremidades, por fuerte que sea. 

En este preciso momento nace la leyenda, pues se dice que aquel que logra zafarle las manos se convierte en hombre más vigoroso y fuerte de la comarca, al que nadie podra vencer en una contienda de poder y de fuerza. Se agrega que, en el momento de abrir los brazos, el osito arroja por la boca una pequeña piedra y que el logra la hazaña, debe tragarse la piedra inmediatamente, para que surta efecto el fenómeno sobre natural, que le dotará de una fuerza descomunal. 

Es por esta razón que el animal se le llama también “Brazo Fuerte“. 

EL SOMBRERON 

Muchas veces lo vieron los viejos vaqueros. Uno de ellos relataba su aparición todavía con irrefrenable emoción, contagiando el estupor a los jóvenes que lo escuchábamos. Como la aparición de un tenue relámpago que se pierde en corto espacio, una luz del fondo de la oscuridad de la noche reventaba en el aire antes de escucharse un silbido. Silbido hondo y melancólico seguido luego por la música de una armónica bocal, cuyas notas se fundían en el arpegio de todos los sonidos del campo, cuando la noche secuestra las figuras entenebrece. 

Tuxtla Gutiérrez, cuenta con su propio concepto de el Sombrerón: 

Era un hombre que vestía con ropa de cualquier clase, siempre portaba morral, machete y un sombrero de gran tamaño. 

Aparecía en lugares despoblados. A las personas siempre las llevaba al lugar contrario del que se dirigían. Y cuando consideraba que los había perdido, entonces se alejaba burlándose y haciendo contracciones en el rostro, para infundirles miedo, y hacerlos saber que él era “ El Sombrerón ” 

El lugar donde con más frecuencia aparecía, era al Sur de Tuxtla, atrás del Hospital Civil, antes “El Aguacate”. 

LA CUEVA DEL MACTUMATZA 

Existe en el Cerro Mactumatzá una cueva que es encantada. Durante todo el año permanece oculta ya que el lugar donde está situada es de pura roca. Sólo un día al año se abre. La única persona que ha entrado cuenta que hay gran variedad de comida: tamales, atole, pozol, bebidas y frutas. También hay mucha gente sumamente amable y se puede comer de todo, pero no se puede sacar nada. Y antes de las doce de la noche se debe salir de ese lugar, porque a esa hora se cierra la cueva y se abre hasta el otro año, a la misma hora y el mismo día, que es cada Jueves Santo.

VESTIMENTA TIPICA DE CHIAPAS


Los trajes típicos son coloridos, vistosos y elegantes. Por ser la capital del estado, en Tuxtla se puede admirar toda la variedad de trajes que se usan a lo largo del territorio. Un ejemplo un ejemplo de gala es el vestido con amplia falda que se llena de flores de distintos colores y se bordan a mano con hilos de seda.

Pero, en general, en el estado las mujeres usan un traje típico que consiste en un huipil (vestido indígena de una pieza, que parte desde los hombros, con diferentes largos) adornado con listones de varios colores; la blusa también se adorna con listones y flores de colores a la altura del cuello, y con bordes dentados, que los hacen engranar de tal manera que se cubre la manta de la blusa.


Los hombres, en su mayoría, y por sus labores en el campo, utilizan calzón de manta amplio y que se sostiene con cintas en la cintura; la camisa también es de mant

BEBIDAS TIPICAS DE CHIAPAS

Agua de Chía

La chía (término del cual se cree proviene el nombre de Chiapas) es una planta herbácea cuyas semillas son utilizadas como alimento, crece en zonas montañosas desde México hasta Guatemala y su uso data de la época prehispánica. En Chiapas, las semillas de la chía son mezcladas con agua, azúcar y limón para obtener una bebida refrescante y nutritiva, pues la chía es una rica fuente de energía, ácidos grasos Omega 3, antioxidantes y fibra dietética. El agua de chía es típica de la región central del estado, su preparación es de consumo cotidiano.

El pozol es una bebida refrescante hecha a base de maíz; existen variantes de acuerdo con los ingredientes que se agregan a la masa. “Los zoques lo toman en las siguientes presentaciones: pozol blanco, blanco reventado y de cacao.” Para elaborar el pozol blanco se necesita maíz blanco, azúcar o sal con chile y hielo. Para el pozol blanco reventado se requiere nixtamal (maíz cocido con cal), azúcar o sal con chile; y para el pozol de cacao se utiliza masa para pozol, cacao, azúcar o panela. El pozol es consumido alrededor del mediodía en mercados y casas particulares; suele servirse en jícaras pues así lo dicta la costumbre, cuando es dado de esta manera es común observar que el consumidor agita suavemente la bebida para que no se asiente el pozo. El pozol blanco reventado es el que cuenta con mayor aceptación, mientras que el de cacao se sirve en las fiestas. Un dicho chiapaneco señala que quien prueba el pozol se queda en estas tierras. El pozol es una bebida consumida ampliamente en diversas regiones del estado.
El pinol se elabora con maíz dorado y molido junto con canela. La bebida es de consumo frecuente ya que puede ser tomado tanto frío como caliente; este último caso porque en diversas comunidades y ejidos sustituye el uso del café. El pinol es una bebida servida en la región central, especialmente en Tuxtla Gutiérrez, Copainalá y Jiquipilas. La cual forma parte de la Cultura Zoque.
En San Cristóbal de Las Casas, la cultura del maíz es una herencia de tiempos prehispánicos que prevalece como bebida, comida, pan y postre. La elaboración del atole es de forma casera y se consume con frecuencia; sin embargo en la época invernal es cuando más se puede encontrar esta bebida en fondas de la ciudad. Para esta bebida se necesita maíz negro, azúcar, clavos de olor, canela al gusto y agua. Derivado del uso del maíz negro, esta bebida adquiere tonalidades naturales de lila a púrpura. En el resto del estado, el atole agrio se hace con maíz blanco.

TRADICIONES DE CHIAPAS

Una rica y complicada gama de costumbres y creencias conviven de manera increíble en la región chiapaneca, pues cada uno de los grupos étnicos que ahí habitan posee hondas raíces y tradiciones cuyos orígenes, en algunos casos, se pierden en el tiempo y en los recónditos secretos de la historia de sus más antiguos ancestros: los mayas de la época Clásica. Así, en el amplio territorio que hoy ocupa el estado de Chiapas se encuentran los grupos tzeltal, tzotzil, chol, zoque, tojolabal, lacandón y mame.

De los lacandones se sabe que su número es muy reducido y que se encuentran muy aislados en la zona de Montes Azules. Los mames, por su parte, casi han desaparecido, pues su lengua y costumbres están casi relegadas por completo. No obstante, todos estos grupos comparten un número importante de rasgos culturales similares, como la lengua, la vestimenta y principalmente las creencias, como los pensamientos acerca de la vida y de la muerte, la naturaleza, la religión entre católica y pagana, los grupos familiares, los niños, las mujeres y los ancianos, entre otras de las cosas que conforman su amplio mundo de símbolos e imágenes míticas y mágicas.

Uno de los lugares en donde mejor se palpa este mágico sentido es tal vez el día de mercado en San Cristóbal de Las Casas, pues ahí se dan cita personajes de distintas comunidades entre el bullicio y la algarbía de cientos de vendedores de frutas, legumbres, animales, telas, artesanías y un sinfín de objetos útiles para todas las cosas de la vida diaria, en un marco en el que resaltan los coloridos trajes de distintas áreas de la entidad.

Sin duda otra importante muestra la podrá vivir en los poblados de San Juan Chamula y Zinacantán, donde las celebraciones religiosas, al interior de los templos católicos, alcanzan niveles mágicos, pues las luces y el humo de las velas se mezclan con las oraciones en varias lenguas indígenas y el olor a aguardiente, todo ello en medio de un ambiente de gran misticismo.

Ciertas festividades, sobre todo el carnaval, se celebra en todos los pueblos de Los Altos. El de San Juan Chamula es especialmente notable por los elementos prehispánicos que contiene. Personajes importantes son los monos, danzantes que cubren su cabeza con una piel de mono, en la mitología maya, el simio era un animal alegre, representante de la música y la danza. El martes de carnaval se extiende un camino de zacate, se le prende fuego y los monos, junto con las autoridades locales, corren sobre la lumbre encendida. Este rito se acostumbra entre los mayas al inicio de cada cuatro años. Junto con las ceremonias descritas hay agregados posteriores; por ejemplo se habla de una guerra, haciendo referencia a varios acontecimientos bélicos de la segunda mitad del siglo XIX

Costumbres, Fiestas y Tradiciones en Chiapas

LA COMIDA TIPICA DE CHIAPAS 


En Chiapas hay diversidad de platillos autóctonos por mencionar algunos como son: Frijol escumite con chilpiín, frijoles negros con carne salada de res, tanate y chumul, caldo de shuti, chanfaina estilo Soconusco, estofado de pollo, tamales de iguana, armadillo guisado, tamal de jacuané, nacapitu, cuchunuc, putzatzé, yumimujú, picte de elote, toro pinto y caldo de sihuamonte, mole de guajolote o el palmito de coroso, chaya, chipilín y hierba mora,caldo de chipilín, carne asada y longaniza, frijoles en sus diversas modalidades, y no podían faltar los tamales de chipilín, de elote, de bola, de carne con verdura, el casquito, pescado y mariscos.

También se preparan exquisitas bebidas como el agua de Chicha y el pozol reventado, pozol negro y blanco, cacao, pinol y taberna, agua de naranja, tamarindo, papaya, tascalate, atol agrio, pinole, o, si lo prefiere, puede deleitarse con un rico chocolate.
Dulces de plátano, chilacayote, cacahuate, chocolate, yuca, de ajonjolí, de calabaza, de papaya, coco molido, de cacahuate, turrón, tostadas de coco, y nuégado, pan de dulce y pasteles, y frutas de la región en ates, almíbar, cupapé, putzinu, caballito, melcocha, oblea, empanadas de queso y de leche. ombre Palenque ; que dicen quiere decir lugar de guerra, campo de batalla, o tierra de lucha".
Dado que el maíz es el elemento básico en la alimentación chiapaneca, no es extraño encontrar que el tamal, en sus variedades, sea el platillo distintivo de la región. Entre tzotziles y tzeltales las formas más comunes del maíz son los elotes, las tortillas, los atoles, el pinol, los tamales y el pozol, una bebida tradicional obtenida a partir de una bola de masa envuelta en hoja de plátano.  El frijol se come simplemente cocido con chile y sal. También se consumen cultivos de la región como calabaza, papa, haba, chayote, col, pepino, camote y yuca. Las plantas silvestres que se consumen son los nabos, mostaza, rábanos, tomates ácidos y diversas variedades de hongos. El pito es una flor que se come cocida, frita o rebozada en huevo, a manera de tortitas. También se come la yuca tierna y la chaya guisada en chile.
Las frutas que se consumen y se cultivan en Chiapas son melón, sandía, mango, papaya, chicozapote, guanábana, chirimoya, mamey, pitahaya y cupapé, pincipalmente en la región de la costa. Un ingrediente característico es el chipilín, una planta parecida a la verdolaga, cuyas hojas se incluyen en tamales y sopas.

Las comidas típicas de algunos pueblos de Chiapas incluyen carnes de armadillo, ixcuintle, iguana, jabalí, conejo, cordero, ternera, perdiz, pavita, codorniz y avestruz que se comen asadas y cocidas con chile y hojas de cilantro. No puede dejar de mencionarse el cacahuate, la miel silvestre, el chocolate casero, la semilla de girasol y la calabaza tostada en comal.
Las bebidas alcohólicas más populares de la región son la chicha, de jugo de caña y azúcar fermentada, y el aguardiente.